“ANTE DIOS SIN DIOS”
Retiro espiritual leyendo a Dietrich Bonhoeffer
En Arantzazu (Oñati)
Del 2 al 4 de octubre de 2026 (viernes tarde al domingo mediodía)
Acompañado por José Arregi
Si estás interesada/o, ponte en contacto con
Txema Ormazabal: jmormazabal55@gmail.com
Kontxi Arregi: Tel. 620237634
Presentación
Dietrich Bonhoeffer (1906-1945) es uno de los grandes testigos cristianos del siglo XX, por su compromiso ético radical y por sus novedosas intuiciones teológicas. Inspiró a Martin Luther King y a teólogos –demasiado ignorados– como Tillich y Robinson. Un profeta para nuestro tiempo.
En su corta e intensa vida, nunca se instaló en certezas. Preguntó, buscó, caminó. Joven teólogo brillante y prometedor, lo arriesgó todo: su prestigio académico, su posición en la Iglesia, su credo religioso, hasta a su dios. Lo perdió todo, hasta quedarse “Ante Dios sin dios”, como Jesús en la cruz, como tantos hombres y mujeres de su tiempo atribulado y del nuestro.
Detenido y encarcelado por la Gestapo a sus 37 años, sus compañeros de prisión, ateos radicalmente comprometidos por la justicia, le abrieron los ojos a la presencia del Misterio divino en el corazón de un mundo que ya no podía seguir creyendo en el dios supremo de lo alto, el dios providente, el dios “tapa-agujeros”, el dios que explica nuestros enigmas y resuelve nuestros problemas. Y se sintió uno con ellos, abandonado de dios. Y, abandonando a dios, se entregó a Dios, el corazón que late en las alegrías y las penas del mundo sin religión y sin dios. Fue ahorcado en el campo de concentración de Flossenburg el 9 de abril de 1945. “Este es el fin. Para mí, el comienzo de la vida”, fueron sus últimas palabras momentos antes.
Su teología y su espiritualidad se adelantaron al tiempo y no fueron secundadas por las Iglesias y los “grandes” teólogos. Siguen siendo luz para nosotros en una época posteísta y postatea, que necesita y busca un aliento místico transformador.
Su obra fundamental es Resistencia y sumisión, recopilación póstuma de buena parte de las cartas que escribió desde su encarcelamiento hasta su ejecución, así como de los poemas y meditaciones teológicas escritas durante ese tiempo, entre abril de 1943 y abril de 1945. Es lo mejor de su biografía y de un pensamiento que no pudo sistematizar. En el retiro de Arantzazu respiraremos el aliento profundo de esos textos.
José Arregi
www.josearregi.com
